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Países Bajos vs Argentina

Qué es el Rubicón y por qué Alejandro Sabella usó esa metáfora en el Mundial Brasil 2014

19:27 CET 4/12/22
Alejandro Sabella Argentina Netherlands FIFA World Cup 2014
Cuando Argentina derrotó a Bélgica y superó los cuartos de la Copa del Mundo luego de 24 años, Pachorra dejó una frase que quedó en el recuerdo.

Parado frente a los micrófonos de la transmisión oficial de la Copa del Mundo en pleno campo de juego del estadio Mané Garrincha de Brasilia, Alejandro Sabella resumió el significado de la victoria 1-0 sobre Bélgica que metía a la Selección argentina en las semifinales de Brasil 2014 con una sola frase: "Cruzamos el Rubicón, ahora vamos a ver qué pasa".

El historial entre Argentina y Países Bajos

24 años después de haber sido finalista en Italia 1990 y luego de tres eliminaciones en cuartos de final en los cinco mundiales posteriores (además de una salida en octavos en 1994 y una en primera ronda, en 2002), aquel duelo contra el conjunto europeo se vivía como el punto de quiebre del torneo para la Albiceleste. Por eso, Pachorra eligió esa expresión para destacar el valor de aquel triunfo con el solitario tanto de Gonzalo Higuaín.

¿Qué es el Rubicón? Se trata de un río de poca profundidad que atraviesa la región nordeste de Italia hasta desembocar en el Mar Adriático. Sin embargo, su trascendencia histórica va mucho más allá de la cuestión geográfica.

En el Siglo II A.C. el curso de agua marcaba la frontera entre Roma y la Galia Cisalpina y, según estipulaba la ley de la República romana, los generales tenían prohibido cruzar el río con sus tropas. Por supuesto, llegó un día en que alguien decidió romper con la normativa.

En el año 49 A.C., Julio César, por entonces Procónsul de la Galia Cisalpina, llevó a su ejército hasta el Rubicón y, según relata Suetonio en su obra "Vida de los doce césares", meditó un tiempo antes de pronunciar una frase que quedaría en la historia: "Alea iacta est" ("La suerte está echada"). Así, los soldados atravesaron el río y se dio inicio a la segunda guerra civil de la República, que unos años más tarde derivaría en el nacimiento del Imperio Romano.

Así, el cruce del Rubicón se convirtió en un símbolo de aquellos que se lanzan hacia una empresa que ya no tiene vuelta atrás y que encierra detrás un gran riesgo, pero también una importante recompensa.

Este viernes, contra Países Bajos, la Selección argentina volverá a quedar frente al Rubicón. Y deberá decidir si vuelve a cruzarlo. La suerte está echada.