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Atlético Madrid

Morata, un delantero con alma de gregario

6:15 GMT-5 04/10/22
Morata Joao Felix Getafe vs. Atletico Madrid LaLiga 2022-23
Rubén Uría pondera la figura del delantero de la selección española

No tiene la elegancia de Marco Van Basten, no remata lavadoras como Radamel Falcao y tampoco tiene nada que ver con aquella pantera en libertad que era George Weah. No, no come en la mesa del cyborg noruego Haaland. No, tampoco en la de Mbappé. Y no, no tiene nada que ver con el omnipresente Robert Lewandowski. Todos esos cayeron de pequeños, como Obélix en la famosa aldea gala, en una marmita repleta de la pócima del gol. Alvaro Morata, no. Está varios peldaños por debajo de los dioses del gol y pese a haber alternado críticas feroces con destellos puntuales, Morata aparece como uno de los primeros en la lista de los delanteros mortales.

Aunque ha movido cantidades ingentes de dinero en traspasos, Álvaro no tiene el don divino del gol, pero suple esa carencia con un dominio notable de los códigos delantero. Protege la pelota, se faja, sabe caer a banda, se sacrifica por el equipo y siempre suma. No es un ‘killer’, ni un depredador del área, ni un dios del gol. Lo que sí es Álvaro es un delantero bastante mejor de lo que creemos y mejor de lo que él mismo cree. Morata no es gol, sino aquello que todo entrenador reclama a un delantero, marque o no. No es el delantero soñado por los aficionados, pero sí alguien que exige y merece respeto. Siempre se pregunta qué puede hacer él por el equipo y no qué puede hacer el Atleti por él. De hecho, en un equipo que ha hecho de la irregularidad su bandera este curso, Morata es lo único estable de este equipo. Siempre que está, suma. Para algunos eso no es nada. Para otros, lo es todo.

Morata no es ni seguramente será una estrella, pero es un delantero con alma de gregario. Es el primero en presionar, el primero en ir al suelo, el primero para defender y el primero que se arremanga cuando el partido es un parto que viene de nalgas. No es el mejor delantero que podría tener el Atleti, pero sí es bastante mejor que lo que se dice y escribe. Le podrán echar en cara su mantra de haber cumplido su sueño cuando ficha por el equipo que sea, le podrán arrojar a la cara su pasado y siempre le podrán repetir que dispara con escopeta de corcho. Incluso que a veces monta una tienda de campaña en el área y que se pasa medio partido en fuera de juego. Lo que no se le puede discutir es que el tipo curra como si no hubiera mañana y que, aunque no tiene el glamour de otros, sí sabe en qué equipo juega. En uno que no negocia el esfuerzo. Para algunos, eso no es nada. Y para otros, eso lo es todo. Confieso que he pecado: Morata no me enamora, pero jamás me permitiría el lujo de no apoyarle. Su esfuerzo lo merece.

Rubén Uría