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Este Valencia CF no tiene ADN valencianista

5:15 GMT-6 18/11/21
Valencia Atletico Hugo Duro LaLiga

Cada semana cuando escribo estas líneas para Goal.com, pienso que los lectores de este prestigioso medio internacional se preguntarán qué narices está pasando en el Valencia CF. No es para menos porque el Valencia ha sido habitualmente, no se entiende otra manera en la historia futbolera un club grande de España, un habitual de las competiciones europeas, ahí están los títulos y las finales a principios de este siglo. 

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Sin embargo, cada semana en este rinconcito escribo sobre cosas muy raras, sobre un Valencia muy pequeño, sobre un club que ha dejado de estar instalado donde debería estar y que únicamente es noticia por los desmanes de un multimillonario de Singapur que compró la mayoría accionaria del 2014, prometiendo un club grande y que casi ocho años después ese club está más cerca de pelear por no descender que por optar a ganar la Champions como nos dijeron que sería y absolutamente arruinado. 

Esta tarde el club ha organizado un homenaje al Valencia campeón de liga en la temporada 2001-2002, seguro que en ese acto que se realizará en el palco VIP del estadio de Mestalla se respirará el ADN del Valencia CF, el de un Valencia campeón de liga, el del Valencia de sus aficionados, el de un Valencia  que también tenía sus problemas sociales pero que a la fin y a la postre era un club de fútbol.

Estaría bien que alguno de los que participará en ese acto se mojara públicamente y dijera lo que piensa¡ de verdad de lo que ven hoy del Valencia, estaría bien que alguno de los que estarán para aguantar las bandejas o el micrófono se impregnaran de algo o al menos tuvieran la decencia de aprender algo de lo que fue ese equipo. Simplemente, para que no sigan contándole al personal que lo que vemos hoy día había en el Valencia es el ADN valencianista, porque de eso hoy no queda nada de la entidad.

Hace unas semanas estuvo en la ciudad el mayor mito de la historia del club, Mario Alberto Kempes, el matador, un futbolista icónico que une a generaciones de valencianistas, un jugador que sigue llamando la atención de los niños porque sus padres, sus abuelos o incluso sus bisabuelos les cuentan quien fue, cuantas tardes de gloria les regaló, cuántos goles celebraron y sobre todo aquella final frente al Real Madrid que ganaron en el Calderón con dos goles suyos. Kempes es un icono del fútbol mundial, un campeón del mundo con Argentina en el 78 que es considerado uno de los mejores jugadores de la historia. Estos señores que ahora día día nos hablan de ADN valencianista porque el Valencia ha firmado un entrenador que repite en la ruedas de prensa que busca recuperar ese ADN, son aquellos que han sido cómplices de que Kempes pasara por la ciudad como un fantasma para el club. Cómo puede alguien defender que el club tiene ADN valencianista cuando no respeta sus leyendas?

Esta semana se han conocido las cuentas oficiales del Valencia, unas cuentas que son peores de lo que algunos se han cansado de contar prácticamente solos en el desierto. Esas cuentas por primera vez dejan a la vista dos cosas, una que el Valencia está en causa de disolución como así reconoce el club, y dos, que se ha tenido que recurrir de nuevo y por segundo año  a un banco externo (fondo de inversión) para poder pagar las fichas de los futbolistas. Y ojo, eso no es lo triste, lo triste es que el Valencia ha entregado las garantías de la liga por si desciende a segunda división como prenda para que le den dinero.

Por desgracia al valencianista hoy le queda poco, le queda aferrarse a los recuerdos de lo que viviremos esta tarde, a los recuerdos de un Valencia que hace poco emuló con buenos profesionales a aquel Valencia de principios de siglo y permitió que en su centenario, su afición disfrutara de¡ una alegría tan grande y tan inmensa como fuera de celebrar el título de copa que se le ganó el Barça de Messi en Sevilla. Pensar que eso ocurrió hace dos años y medio y ver la situación que tiene el Valencia futuro es creer que está soñando una gran pesadilla.

Pero por desgracia, en la triste realidad con la que se levanta cada valencianista día día, es pensando que la gran Champions que se le escapó a principios de los 2000 a este club sería poder despertarse un día y leer que todos los medios de comunicación publican que Peter LIM se marcha del Valencia. Es triste, muy triste, pero el Valencia ha llegado un punto de no retorno que solo con la ayuda de su gente, de las instituciones, y de algún empresario importante valenciano o no, puede encontrar un futuro, un futuro que le vuelva a vincular a su verdadero ADN, no a este baratero y de imitación que algunos nos quiere meter por los ojos día a día a través de sus micrófonos oficiales o subvencionados.