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Mi Top-10 mundial

08:41 CLST 21-12-22
Messi Maradona Kempes Copa America
Rubén Uría nos deja su Top-10 de los mejores jugadores que ha visto

¿Quiénes son los diez mejores jugadores de todos los tiempos? Resulta complicadísimo poder comparar épocas y jugadores. Sin embargo, me apetecía dar mi opinión personal sobre los mejores jugadores que he tenido la oportunidad de ver. La única referencia, mis gustos personales. Estos son los mejores jugadores que tenido la suerte de poder ver y disfrutar. Este es mi Top-10 mundial:

Lionel Messi (Argentina). Nadie jugó tan bien y durante tanto tiempo. Ha ganado todo lo que un futbolista puede conseguir. Su zurda atómica ha hecho soñar a los aficionados. Su regularidad aplastante, en el capítulo de goles, asistencias y partidos históricos es su mejor legado. Es una fuente inagotable de talento y hace de lo extraordinario una rutina. Capaz de la fácil, la difícil y la imposible. A Messi no se le puede explicar, sólo se le puede disfrutar. Si Einstein fue la ciencia y Picasso la pintura, Messi es el fútbol. Rey de reyes.

Diego A. Maradona (Argentina). El 'barrilete cósmico', el héroe que 'devolvió' Las Malvinas a su país, fue la gran referencia de mi niñez. En su 'prime' en México '86 fue inigualable. Logró que un equipo mediano como el Nápoles reinase en Italia, quitando el poder a los clubes ricos del norte y entregándoselo a los pobres del sur. Lastrado por una vida muy desordenada y su coqueteo con la droga, pudo haber sido incluso mejor de lo que fue. Diego fue Messi durante varios años y Messi fue Maradona todos los días.

Ronaldo Nazario (Brasil). El genuino "Fenómeno". Un absoluto extraterrestre. Imparable en carrera, era una auténtica estampida desatada con espacios. Tenía un don divino para el gol y un carisma especial en las grandes citas. De no haber sido por sus dramáticas lesiones y reiteradas operaciones, podría haber sido el más grande entre los grandes. Ganó todo y pudo haber ganado incluso más. Barça, Inter, Madrid, Brasil. Dio igual. Nos hizo felices en todos los equipos. Era un jugador especial. Único. Una fiesta para los ojos.

Cristiano Ronaldo (Portugal). Reinventado a sí mismo una y otra vez, de extremo a punta y de punta a delantero centro, CR7 ha sido un jugador de época. Uno de los mejores goleadores de todos los tiempos. Durante años mantuvo el pulso a Messi, en el apartado de títulos y goles, lo que habla excelentemente de él. Durante años, fue el Atila del área. Su marcha del Real Madrid fue su gran error. Sus últimos años han evidenciado una caída progresiva en su rendimiento. Competidor insaciable, único. Se le caían los goles.

Marco Van Basten (Holanda). De no haber sido por sus maltrechos tobillos y mútiples pasos por el quirófano, habría sido el mejor delantero centro europeo de todos los tiempos. Ganó tres Balones de Oro, reinó en Italia, fue la referencia de Europa y la bandera del Milán que aterrorizó al mundo con Sacchi en el banquillo y Berlusconi en el palco. Era un bailarín de metro noventa, un delantero todo calidad y con unos fundamentos depuradísimos. Su gol a la URSS fue su 'prime'. Por el camino dejó un rosario de goles y triunfos.

Michel Platini (Francia). El Larry Bird del fútbol mundial. No saltaba, no corría y no era el más plástico, pero dominaba y gobernaba los partidos con una inteligencia táctica sublime. Sus lanzamientos de falta eran de alta escuela, su lectura de los partidos era extraordinaria y su llegada a gol desde segunda línea era letal. Fue el gran mago de la Juventus de Agnelli y el gallo y la órdiga de Francia. Platini fue Napoleón con botas de fútbol. Superclase.

Lotthar Matthäus (Alemania). Motor y cerebro de la poderosa Alemania de los años 80 y 90. Tenía pase largo, pase corto, regate, visión de juego, disparo con ambas piernas y una capacidad de liderazgo que contagiaba a sus compañeros. Enganche, interior, volante o hasta líbero, Matthäus era una enciclopedia hecha centrocampista. De los jugadores más completos que hayan existido jamás. Y uno de los mejores competidores de la historia del fútbol y de la Copa del Mundo. No era un 10 en nada, pero era un 9 en todo.

Paolo Maldini (Italia). El mejor defensa que mis ojos han visto en un campo de fútbol. Tenía una solución para cada problema. Anulaba a cualquier delantero. Se llamase como se llamase y tuviese el talento que tuviera. Siempre tenía una solución para cada problema. Salía de casa, sonreía y se hinchaba a ganar duelos. No le pasaban ni los rayos X. Si un contrario le encaraba, siempre perdía. Al habilidoso le cuerpeaba, al rápido le anticipaba y al fuerte le regateaba. Maldini fue un muro de granito. Siempre mereció un Balón de Oro que nunca llegó. Mala suerte y peor para el fútbol.

Ronaldinho Gaucho (Brasil). Reinó en el fútbol mundial, pero fue efímero. Pudo haber alargado su reinado, pudo haber escrito muchas páginas gloriosas, pero su fulgor y brillo se fue apagando, poco a poco, para desgracia de los aficionados. Cuando estuvo en su 'prime', fue uno de los futbolistas más mágicos que se hayan visto jamás. Para él, cada partido era una fiesta. Exponente del fútbol samba y del 'jogo bonito'. Tenía un tobillo de goma, regalaba regates que eran fantasía y fue imparable para cualquier contrario.

Roberto Baggio (Italia). La coleta 'zen' del fútbol mundial. Il 'Divino Codino' fue uno de los más grandes que he visto en un campo de fútbol. Tenía finura, inteligencia, clase y aparecía en los momentos decisivos. Nunca se escondía, siempre la pedía y renía cualquier defensa contraria con una precisión cartesiana en el pase, el regate o el disparo. Cada vez que entraba en contacto con la pelota, la gente sabía que algo iba a pasar. Pura magia.

Karl Heinz Rummennigge (Alemania). Retroceder nunca, rendirse jamás. Tenía el gol entre ceja y ceja, era un goleador imparable y un tipo con una determinación salvaje en el área. Como goleador fue una leyenda de la selección alemana. Como competidor, un tipo al que había que 'matar' para poder ganarle. Estuviera al 100% o lesionado, siempre daba lo mejor que tenía y sabía cómo sacrificarse por el equipo. No era un trueno al espacio, ni un virtuoso del regate, pero cuando él aparecía en el área, se hacía grande y los demás, se hacían pequeños. Fue el gran "panzer" alemán de mi tiempo. Un alma del 9 largo.

Dejo fuera a auténticos talentos como Andrés Iniesta, Michael Laudrup, Franco Baresi, Xavi Hernández, Antoine Griezmann, Gary Lineker, Emilio Butragueño, Romario Da Souza Faría, Iker Casillas, Paulo Futre, Ruud Gullit, Karim Benzema, Kenny Dalglish, Eric Cantona, Kylian Mbappé, Radamel Falcao, Luka Modric o Rivaldo, por citar solo algunos, pero todos no cabían. Este es mi Top-10. ¿El vuestro?

Rubén Uría