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Los cambios de Lionel Scaloni en el Mundial de Qatar 2022 ante Arabia Saudita y México

13:06 CLST 29-11-22
lionel scaloni argentina mexico 26112022
El DT argentino logró torcer el rumbo ante México gracias a su destreza con los cambios, algo que no había podido hacer contra Arabia Saudita.

La reivindicación de Lionel Scaloni como entrenador mundialista llegó rápido. Tras un debut con muchísimas dudas por las variantes en torno al rival, logró tocar las piezas correctas en un momento cumbre de la estadía albiceleste en la máxima competencia deportiva.

De inicio ante Arabia Saudita deformó su característico 4-3-1-2 asimétrico para armar un 4-2-4 en ataque. Esto le quitó juego interior, lo hizo ser más directo y carecer de sorpresa. Argentina perdió sus rasgos reconocibles y ni siquiera en ventaja estuvo cómodo.

En el entretiempo comentó en el vestuario que el partido estaba extraño, pero decidió no tocar nada. Con dos goles en cinco minutos (48' S. Al-Shehri; 53' S.Al Dawsari), los saudíes obligaron a barajar y dar de nuevo. En ese punto optó por tres cambios simultáneos: Lisandro Martínez por Cuti Romero, Julián Álvarez por Papu Gómez y Enzo Fernández por Paredes.

Las variantes fueron por diferentes perfiles y la intención estaba clara: con Julián se buscó presencia en el área y, haciendo gala de sus buenos movimientos entrelíneas y al espacio, explotar la espalda de una defensa adelantada. La inclusión de Lisandro tuvo que ver con la salida por el lado izquierdo, su buen pie podía filtrar pases o bien envíos largos. Enzo, en tanto, en su carácter asociativo comenzó a juntar pases y demostró una personalidad única.

La sensación es que los futbolistas ingresaron bien, pero los cambios no mejoraron al equipo en el desarrollo general. El plan de partido inicial incluso se intensificó. Se explotaron las bandas buscando centrar una y otra vez. El juego por dentro no apareció y lo que se generó fue por la inercia de la derrota. Ni siquiera el ingreso de Marcos Acuña le dio profundidad.

Argentina se jugó una verdadera final ante México. Si perdía quedaba eliminado y por primera vez en su historia armaba las valijas al cabo de las primeras dos jornadas. Si empataba quedaba con vida y dependiendo de sí mismo, pero la victoria era lo que lo ponía en otro nivel de comodidad.

Para este encuentro decidió salir con un 4-3-3 o bien 4-3-1-2 asimétrico, como sea, incluir tres volantes en la mitad del campo. El apellido que lo cambió todo por sus características es Guido Rodríguez, que ingresó por Leandro Paredes. Completaron la zona media Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister.

La etapa inicial fue de neutralización pura. El "Tata" Martino planteó un 5-3-2 con dos extremos rápidos en punta, sin centrodelantero referencia, para poder cortar y salir al espacio. El Tri careció de peligro por su falta de ambición, pero también porque Guido se sumaba a los centrales para tener superioridad numérica en el fondo.

El problema argentino fue que su defensa estaba sólida y su ataque vacío. Del medio hacia adelante no generaba nada, no había circuito de pases en zonas trascendentes. No sufría ni hacía sufrir. El dato según Opta es revelador: fue el partido con menos remates (9) en un duelo de Copa del Mundo desde 1966.

En el epílogo el trámite cambió de manera progresiva. Guido se acercó a los centrales, puesto que la intención era tener más salida con Lisandro y Otamendi, armar una falsa línea de tres para que los laterales argentinos se posiciones en ataque, emparejen y presionen a Jesús Gallardo y Kevin Álvarez (laterales rivales). Ya en el mediocampo alcanzó con Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister además del esfuerzo defensivo e invisible de Lautaro, bajando para contener a Héctor Herrera.

No obstante, el momento cumbre de las decisiones del entrenador tuvo lugar a los 56', cuando mandó a la cancha a Enzo Fernández en lugar de Guido Rodríguez. Las características del jugador de Benfica están más ligadas a lo ofensivo. Pases hacia adelante y distribución de juego. La lectura fue lúcida, es lo que necesitaba el desarrollo. "Buscamos pases para adelante frontal, que salten líneas y encuentren a Leo (Messi), Ángel (Di María) o Alexis (Mac Allister). Si no los pases eran horizontales y no progresábamos", reconoció Scaloni en rueda de prensa.

Los cambios siguieron, a los 62' Nahuel Molina Lucero ingresó por Gonzalo Montiel, amonestado, en lo que se percibió como un paso lógico. Al mismo tiempo Lautaro le dejó el lugar a Julián Álvarez. Esta acción resonó. Nadie la esperaba, parecía extraño tener que buscar la victoria y quitar al segundo goleador del ciclo por más que no estaba gravitando demasiado.

Tan solo dos minutos después llegó el gol de Leo Messi. Con Enzo el equipo ya había pasado a jugar unos metros más adelante y Julián ayudó a despejar la "Zona 14", parcela del campo donde recibió el astro la habilitación de Di María. El DT comentó al respecto: "creíamos que con Julián podíamos tener movimientos diagonales, jugador fresco y salió bien. A veces sale mal, esta vez salió bien".

En medio de la algarabía, Scaloni espetó una frase contundente: "llamá a Cuti". Así fue como al instante resolvió poner a Romero y Palacios por Di María y Mac Allister. De esta manera armó una línea de cinco defensores, tal y como había probado en amistosos previos. La defensa, que ya estaba teniendo una noche imperial, se fortaleció y parecía imposible que México marque el empate.