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Real Madrid

Bale y la falsa convicción de los pitos del Bernabéu

12:35 CLT 11-04-22
Gareth Bale
El galés fue pitado por un Bernabéu que sigue confiando en la falsa creencia de que los pitos hacen más grande al Real Madrid.

Por Jorge C. Picón - Decía Casemiro en rueda de prensa, entre otras cosas, que "pitar a Bale es pitar a la historia del Madrid". No estoy demasiado de acuerdo con esta afirmación, pues ni uno solo de los cientos de jugadores que han pasado por el club son tan importantes como para otorgarles tan honorífico galardón. Pero la situación que atraviesa Bale ha despertado, después de mucho tiempo, el inagotable debate de los pitos en el Bernabéu, esos de los que parte de la afición de vanagloria.

No doy crédito con aquellos que se congratulan de haber pitado a los mejores jugadores de la historia del club. "Aquí se ha pitado a Di Stéfano, Zidane o Cristiano", expresan con orgullo, como si el rendimiento de los mismos con la camiseta blanca fuese fruto de fruncir los labios dejando una pequeña apertura entre ellos y soplar, en ocasiones utilizando los dedos para subir los decibelios. ¿De verdad alguien se puede creer que a Ronaldo Nazario, que llegó al Madrid siendo Balón de Oro, le va a hacer mejor futbolista que su estadio entero le silbe? Lo mismo con Casillas, Marcelo, Ramos o Figo. Esos pitos que disfrazan de 'exigencia' no son más que la desesperación de un aficionado desahogándose, que quiere sentirse más 'madridista' que el socio de al lado porque piensa que, mientras más se le escuche, más grande es la corona del escudo en su camiseta.

Es cierto que el caso de Bale es diferente al de la mayoría, pero tiene el mismo recorrido que cualquier otro. Al galés no se le silva por enfado, sino por rabia. Parte de la afición no perdona su falta de compromiso y su "Gales. Golf. Madrid", pero los pitos del Bernabéu no van a cambiarlo, como no han cambiado a nadie, y menos a estas alturas. Su carrera en el Madrid ya está hecha, le quedan menos de tres meses de contrato y, por si fuera poco, todavía está a tiempo de ser importante esta temporada. De marcar un gol decisivo en una final de Champions, como ya lo ha hecho en dos ocasiones, o de hacer el tanto que sirva para levantar LaLiga.

En este sentido, cabe valorar a esa parte de las gradas que aportan otro punto de vista (muchos de ellos haciendo de tripas corazón) y deciden que lo mejor para Bale y para el Madrid es que se sienta arropado en este último tramo de temporada. ¿Sabéis lo que puede hacer cambiar a Bale de actitud? Sí, una ovación. Los aplausos serían seguro más efectivos que los pitos.

La crítica es buena y necesaria. Los pitos son una forma de expresión lícita y últil, pero es importante darles un sentido. Un castigo debe servir para enseñar, no solo como un sistema de desahogo. Pero nunca creeré que echar sobre un solo jugador el desagradable ruido que provocan 80.000 personal silbando pueda ayudar. Ni a el futbolista en cuestión ni al equipo. Y mucho menos me convencerán de que con que esta actitud se hace más grande al Real Madrid.