Takefusa Kubo, el espejo en el que no debe mirarse Diego Lainez

El habilidoso extremo japonés llega como la gran figura de Japón a Tokio 2020, pero no hay necesidad de que el mexicano se compare con él.

La Selección mexicana aterriza en Saitama para un exigente compromiso ante Japón por la Medalla de Bronce de Tokio 2020, Ambos combinados nacionales cuentan con dos grandes estrellas como lo son Diego Lainez y Takefusa Kubo, dos habilidosos jugadores, pero con un presente muy distinto.

Los dos extremos por derecha militan en el futbol español. Kubo formó parte de dos de los equipos más grandes de España: Barcelona y Real Madrid. Éste último, se "robó" su ficha al comprarlo en 2019, pero el japonés ha sido prestado a otros clubes desde entonces y no ha podido probarse con los Merengues.

Por su parte, Diego, de 21 años de edad, salió de las Águilas del América en ese mismo año y emprender vuelo al Real Betis. Lainez llegó como la gran promesa y poco a poco ha ganado terreno en un plantel sumamente competitivo como lo es la de los Verdiblancos.

Aunque Diego es un año mayor de edad que Take, su presente es muy distinto. La joya del país del Sol Naciente no ha podido consolidar su carrera en España. Kubo ha sido prestado tres veces por parte del Real Madrid, siendo Mallorca, Villarreal y Getafe los clubes en los que ha militado el atacante, pero sin estabilidad alguna.

Del otro lado, el mexicano ha luchado, desde hace dos años, por un puesto en el cuadro titular del Betis y este 2021 pudo convencer a Manuel Pellegrini de darle más minutos de juego. Tal es la importancia de Diego para el equipo que se han aferrado a mantenerlo en la plantilla y que se afiance con ellos en vez de prestar a su gran promesa a algún rival.

Ambos jugadores se perfilan para, en unos años, dominar el futbol español. Sin embargo, la poca estabilidad de Takefusa a comparación de la que ha ganado Lainez en el Betis ilusiona a la afición mexicana con tener a uno de los mejores extremos derechos del futuro. Ahora, los Juegos Olímpicos son la oportunidad perfecta para Diego de mostrarse y no solo consolidarse con los Verdiblancos, sino también hacerle un guiño a algún gran club para, así como lo hicieron con Kubo en 2019, robarle la joya a los Heliopolitanos.

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