Luis Enrique todavía tiene trabajo

Luis Enrique
Getty Images
Una defensa calamitosa y un ataque más que espeso hacen que España empate en Praga tras uno de los peores partidos de la 'era Luis Enrique'

Por Jorge C. Picón - Esta noche hemos sido testigos del peor partido de la era Luis Enrique. Es difícil que el plan del asturiano salga peor. La República Checa ha empatado con España en el marcador, pero ha destapado todos sus puntos débiles. Queda mucho trabajo por delante y poco tiempo. El Mundial está a la vuelta de la esquina y el partido que han planteado los checos va a ser similiar al que puede hacer Japón, Costa Rica o Nueva Zelanda. Rivales cerrados que con intensidad en defensa y con el único arma ofensiva del contragolpe van a crearte peligro.

Difícil destacar positivamente a algún futbolista español. Solo Gavi aportó ideas frescas en un ataque demasiado plano. Sorprende que un equipo que se había mostrada capaz de romper cualquier de defensa generasen tan poco, especialmente en la primera parte. El andaluz, con un buen disparo desde dentro del área, fue capaz de romper el muro. Los cambios también destacaron, con un Asensio acertadísimo en su vuelta a la selección y un Marcos Llorente enérgico y vertical.

La mayoría de los titulares salieron tocados. Flojo partidos de los laterales, Carvajal y Marcos Alonso, pero aún peor de los centrales. Iñigo Martínez y Eric García fueron un flan. El primero maquilló su rendimiento con un gran gol de cabeza para empatar el partido, pero el segundo volvió a salir señalado. Trato de encontrarle virtudes, pero cada día noto más sus defectos. El segundo gol es un terrible error de posición, pero aún más de falta de previsión, siendo incapaz de anticipar un contragolpe cantado por el rival. Tiene suerte de ser una apuesta personal de Luis Enrique, pero el seleccionador debe empezar a tener en cuenta que está perdiendo más de lo que gana.

El artículo sigue a continuación

Un dicho muy común de los entrenadores es que hay que correr mucho, pero sobre todo correr bien. Pues Raúl de Tomás corrió mucho y mal. El del Espanyol trata de ayudar como puede, pero se desgasta en un trabajo que no aporta demasiado. Está obligado a aprovechar sus oportunidades porque Gerard Moreno acecha. Hoy no pudo hacerlo.

Si que se puede destacar el arranque de orgullo del equipo al final. Y su resistencia ante las continuas patadas de los locales, sobre excitados durante todo el partido. Este equipo y estos jugadores tienen un gen competitivo que les permite competir contra cualquiera. Pero con eso no vale para ganar un Mundial...

Cerrar