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Copa del Mundo

Griezmann vuelve a tener las llaves del reino

10:00 ART 22/11/22
Griezmann Francia
El francés, de buena temporada pese al duro condicionamiento contractual, vuelve al lugar donde su bienestar -hasta ahora- no tuvo discusión.

Recién había terminado la final del Mundial Rusia 2018 y Antoine Griezmann deambulaba en el campo de juego del estadio Luzhniki como si no hubiera caer. Hasta que se encontró con su entrenador, Didier Deschamps. Él lo miró, largó una sonrisa, levantó las manos y le dio un fuerte abrazo. Al oído, le dijo: "¡Mi Grizou!". Como si fuera un papá.


Griezmann, 31 años, es uno de los corazones del vestuario de la Selección de Francia. Tiene la trayectoria, el respeto de los compañeros, la voz autorizada. Su manera de liderar va por el lado de lo informal, de la broma, de la sonrisa. Su mensaje destila diversión, sacarse presión. Pero, cuando quedan algunos minutos para el partido de un Mundial su versión es otra. Mirada al infinito. Rostro serio. Concentración definitiva. En esos momentos, Deschamps lo busca. Se le acerca. Se le pone cara a cara. Y le habla al oído. De su importancia en el rol de ataque. De las maneras de presionar. De su jerarquía en el equipo. 


"Es como si te diera las llaves del reino", dice Griezmann sobre el trato que él siente que Deschamps le da, en el documental sobre su vida que stremea Netflix, "Nace una leyenda". La película muestra a un hombre sensible que no siempre tuvo claro que sería una estrella.

En sus inicios, en Francia, ningún club lo quiso fichar. ¿La excusa? Todos le decían lo mismo: "Es bueno técnicamente pero tenemos muchas dudas sobre su físico".


Hay un tierno video en el que se ve a un chiquito rubio de no más de 12 años correteando a los jugadores de la Selección de Francia en busca de autógrafos. Cuando lo ve a Thierry Henry, gran ídolo de esa generación junto a Zinedine Zidane, se desespera. Consigue la firma. Y se lo ve feliz. 


Su resistencia a los golpes y a los 'no' reside en una raíz imposible de torcer. Una pasión única que lo hacía entrenar frente a un paredón bajo las luces de la camioneta de su papá. Borde interno, externo, recepción, empeine, puntín. Izquierda y derecha. Hasta que el vehículo se quedaba sin batería. Y las luces se extinguían.


Cuando todas las puertas de su país estaban cerradas, apostó por fuerza y testarudez a irse a España, a la Real Sociedad, a los 14 años. Estaba solo en la pensión y no jugaba. En un torneo importante de su equipo, invitó a su familia a verlo. No ingresó ni un minuto al campo. Griezmann lloraba y se frustraba. Pero, por diferentes razones, nunca se vencía. El tiempo fue acomodando la realidad: sus condiciones técnicas superaban cualquier duda sobre su cuerpo. 


Más que nunca, Griezmann necesitará de su 'papá' Deschamps en el Mundial Qatar 2022. No fue una temporada fácil. Una situación contractual entre el Atlético Madrid y el Barcelona lo obligó a estar más en el banco de suplentes que en la cancha. En la cláusula del préstamo figura que si el francés juega menos del 50% de los partidos, los colchoneros no deben pagar la ficha del jugador, valuada en 40 millones de euros. Claro: para que un partido compute como disputado, debe ser titular o haber disputado al menos 45 minutos. De ahí que haya tenido menos minutos de los deseados. 


Simeone le enseñó a competir y le dio un toque de ferocidad que lo convirtió en un jugador de élite. Con el argentino mantiene una relación buena y se aprecian mutuamente. Pero con su entrenador en la Selección es otra cosa. "Estará menos cansado", dijo en su momento Deschamps sobre esta situación. Y agregó: "Sigue siendo un jugador decisivo, evidentemente aspira a jugar más de 30 minutos y puede ser un buen momento para que juegue más minutos con nosotros".


Aún con el aterrizaje de Karim Benzema, Griezmann es un titular indiscutido en el ataque de Francia (todo indica que el trío estará compuesto por ellos dos y Mbappe, otro intocable). En el Mundial, su entrenador está listo para volver a darle las llaves del reino. Él, siempre resiliente, vuelve al lugar donde consiguió la gloria, donde Griezmann es simplemente "Grizou".